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martes, 2 de junio de 2009
domingo, 30 de marzo de 2008
Un día de cine
Hoy Lucía ha ido por primera vez al cine. Ha sido alucinante, emocionante. Llevo toda la semana prometiéndoselo y esta mañana desde que se levantó ya me estaba diciendo: Papi hoy me llevas a ver la peli del elefante, ¿vale?.

Parece una chorrada, pero para mí, que no comparto muchos momentos con ella, ha sido maravilloso. Son muchísimas las cosas que me estoy perdiendo de mi niña, cuando pasan los días y la vuelvo a ver, me parece que ha pasado una vida. Ya habla claramente, pregunta, razona...
Son tantos los cambios en su cara, sus movimientos, su forma de expresarse de un dia al siguiente que la vulevo a ver!!!
Hoy nos hemos levantado, desayunamos viendo Pocoyó, paseamos por el parque, luego al baloncesto (que por cierto le encanta), comimos pizza y por fin, al cine. Mientras entrábamos me fijé en su carita; sus ojos, tan grandes! no perdían detalle de nada de lo que sucedía a su alrededor. Cuando vio la máquina de las cotufas dijo: "ay va papi, mira cuántas cotufas!!". Entrando en la sala su expresión fue: "qué tele más grande!!" . En serio fue emocionante compartir este momento con mi hija. Ver su cara, oír su risa y contestar a sus preguntas. Otro momento en la vida de my girl que no olvidaré nunca.
jueves, 27 de marzo de 2008
"QUE HABLE PEDRO POR MÍ"

La ilusión se hizo latido
y el latido un garbancito en su interior
poco a poco el garbancito
tuvo dedos labios ojos corazón.
la inquietud golpeaba el nido
culebrillas en el vientre de mamá
y la resta de los días
fue sumando vida contra la ansiedad
hubo fiesta en las flores
se inundaron los causes de todos los ríos
y al unisono tosas las voces
hablaron de amor.
se brindó en las tabernas
se encendieron farolas
en pueblos perdidos
y las musas brindaron canciones
cuando Pedro llegó
la emoción cuadro el rumbo
la cabeza entre los pliegues del amor
rompió en luz un mes de julio
y el tic tac del mundo dio su aprobación
la ilusión cumplió sus cuentas
del latido a la caricia del dolor
la mirada que despierta
guarda en su inocencia todo lo que soy
hubo fiesta en las flores...
lunes, 10 de diciembre de 2007
Gracias Señor
Después de casi un mes, por fin hoy nos han dado los resultados del tumorcillo que le extirparon a Luchi. Me alegra compartir con ustedes que era benigno el hijo de la grandísima P.
Así que el lastre se ha soltado del todo. Ha sido un mes de pasarlo mal, de llorar mucho, de rezar más y de sentir a la gente a la que quiero sufrir conmigo, apoyarme y animarme.
He sentido el apoyo de gente que me ha apoyado desde este blog con sus palabras, poniendo una vela en su blog (gracias Ana) ...
Hoy por fin todo queda en una mala broma.
La otra cosa que quería comentarles es que es muy probable que cierre el blog. Lo abrí como via de escape un poco excibicionista, pero entra gente que no me apetece que sepa de mi vida.
Gente a la que he dejado atrás por voluntad propia y que no me arrepiento nada que haya quedado atrás. Muy al contrario es algo que me parece ha sido una de las mejores decisiones que he tomado en la vida.
No puedo evitar que entren y vean mi alma abierta de par en par, así que creo que en unos días y después de pensarlo un poco más quizas lo cierre.
jueves, 1 de noviembre de 2007
1er Asalto

Hemos ganado el primer asalto. Me ha sobrecogido, asombrado y enorgullecido, la fortaleza de Lucía. Sé portó como una campeona. Cuando sólo había pasado una hora de la intervención, ya estaba dando guerra. No sé quejaba, apenas lloró un poco y enseguida recuperó su alegría.
Ahora sólo nos queda esperar los análisis del tumorcillo dichoso de los co... y perdonen mi ordinariez. Pero Cabrón mi hija te ganó la primera batalla!!!
Muchas gracias a todos por el apoyo.
lunes, 29 de octubre de 2007
Una vela encendida

Este miércoles a las 9:00 operan a Lucía. Todavía no nos dan seguridad de si el tumorcito es bueno o malo. Imaginen nuestra desesperación!!
Sólo quería pedírles un favor. Cada uno a su manera, a su dios, enviando energías o simplemente; ENCIENDAN UNA VELITA BLANCa por mi niña.
Besos y que Dios los bendiga.
Sólo quería pedírles un favor. Cada uno a su manera, a su dios, enviando energías o simplemente; ENCIENDAN UNA VELITA BLANCa por mi niña.
Besos y que Dios los bendiga.
miércoles, 24 de octubre de 2007
lunes, 22 de octubre de 2007
Hoy he hecho un pequeño altar; como los que abuela Charo nos hace a tu tía y a mí. Es una costumbre de siempre. Ella tiene sus santitos y fotos de sus muertos (mis abuelos, los suyos, su tía la más querida, etc.) y nos pone a tu tía y a mí.
Hoy lo he hecho contigo. No he querido rezar mucho, porque Dios sabe que aunque no lo olvido, lo tengo abandonado. No he querido rezar mucho porque siento que nos van a decir que ese bultito no es nada. Hace días que no duermo y hoy no he podido encontrar ánimo para ir al trabajo.
A las 19:00 horas nos dicen lo qué es o no es y te confieso que quiero llorar de puros nervios.
Te quiero hija mía; que Dios te bendiga.
Hoy lo he hecho contigo. No he querido rezar mucho, porque Dios sabe que aunque no lo olvido, lo tengo abandonado. No he querido rezar mucho porque siento que nos van a decir que ese bultito no es nada. Hace días que no duermo y hoy no he podido encontrar ánimo para ir al trabajo.
A las 19:00 horas nos dicen lo qué es o no es y te confieso que quiero llorar de puros nervios.
Te quiero hija mía; que Dios te bendiga.
jueves, 21 de junio de 2007
"Felicidades Gordita"
Hoy Lucía cumple 2 añitos. La verdad es que el tiempo se me ha ido en un abrir y cerrar de ojos. Han pasado tantas cosas desde que sólo era un garbancito que latía dentro de su madre! Han pasado tantas cosas entre su madre y yo! Pero no hay palabras para agradecerle el regalo tan grande que es Lucía.Lucía se hizo esperar. Empezó a tocar la puerta el martes 21 de junio a las cuatro de la mañana y tuvo a su madre pasando dolores y a su padre pasando nervios hasta las siete y diez de la tarde. Así que llegó con el verano. Nada más verla me dí cuenta de que sería fuerte y muy despierta. No paraba de moverse en la camilla y sus ojos ya eran tan vivarachos como lo son ahora. La sensación al cogerla entre mis brazos es indescriptible; y aunque no se lo crean creo que supo que era yo quién la cogía. Dejó de llorar con mi voz. Y empecé a llorar yo.
Hasta el día de hoy ella lo compensa todo. Es mi vida. Es un milagro.
Señor aunque te tengo abandonado no te olvido. Gracias por ésta, tu bendición.

domingo, 17 de junio de 2007
martes, 22 de mayo de 2007
lunes, 21 de mayo de 2007
Lucía
Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como un buscador...Un buscador es alguien que busca; no necesariamente alguien que encuentra.Tampoco es alguien que, necesariamente, sabe qué es lo que está buscando. Es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda.Un día, el buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Había aprendido a hacer caso riguroso de estas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo. Así que lo dejó todo y partió.Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos, divisó, a lo lejos, Kammir, Un poco antes de llegar al pueblo, le llamó mucho la atención una colina a la derecha del sendero. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadores. La rodeaba por completo una especie de pequeña valla de madera lustrada.Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar.De pronto, sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en aquél lugar.El buscador traspasó el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles.Dejó que sus ojos se posaran como mariposas en cada detalle de aquel paraíso multicolor.Sus ojos eran los de un buscador, y quizá por eso descubrió aquella inscripción sobre una de las piedras:
"Abdul Tareg, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días"
Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que aquella piedra no era simplemente una piedra: era una lápida.Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en aquel lugar.Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado también tenía una inscripción. Se acercó a leerla. Decía:
"Yamir Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas"
El buscador se sintió terriblemente conmocionado.Aquel hermoso lugar era un cementerio, y cada piedra era una tumba.Una por una, empezó a leer las lápidas.Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto.Pero lo que lo conectó con el espanto fue comprobar que el que más tiempo había vivido sobrepasaba apenas los once años...Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar.
El cuidador del cementerio pasaba por allí y se acercó.Lo miró llorar durante un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.-No, por ningún familiar —dijo el buscador—. ¿Qué pasa en este pueblo? ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué hay tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que les ha obligado a construir un cementerio de niños?El anciano sonrió y dijo:- Puede usted serenarse. No hay tal maldición. Lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré...:“Cuando un joven cumple quince años, sus padres le regalan una libreta como esta que tengo aquí, para que se la cuelgue al cuello. Es tradición entre nosotros que, a partir de ese momento, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella:
A la izquierda, qué fue lo disfrutado.A la derecha, cuánto tiempo duró el gozo.
Conoció a su novia y se enamoró de ella. ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla? ¿Una semana? ¿Dos? ¿Tres semanas y media...?Y después, la emoción del primer beso, el placer maravilloso del primer beso...¿Cuánto duró? ¿El minuto y medio del beso? ¿Dos días? ¿Una semana?¿Y el embarazo y el nacimiento del primer hijo...?¿Y la boda de los amigos?¿Y el viaje más deseado?¿Y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano?¿ Cuánto tiempo duró el disfrutar de estas situaciones?¿Horas? ¿Días?
Así, vamos anotando en la libreta cada momento que disfrutamos... Cada momento.
Cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es para nosotros el único y verdadero tiempo vivido".
"Abdul Tareg, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días"
Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que aquella piedra no era simplemente una piedra: era una lápida.Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en aquel lugar.Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado también tenía una inscripción. Se acercó a leerla. Decía:
"Yamir Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas"
El buscador se sintió terriblemente conmocionado.Aquel hermoso lugar era un cementerio, y cada piedra era una tumba.Una por una, empezó a leer las lápidas.Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto.Pero lo que lo conectó con el espanto fue comprobar que el que más tiempo había vivido sobrepasaba apenas los once años...Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar.
El cuidador del cementerio pasaba por allí y se acercó.Lo miró llorar durante un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.-No, por ningún familiar —dijo el buscador—. ¿Qué pasa en este pueblo? ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué hay tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que les ha obligado a construir un cementerio de niños?El anciano sonrió y dijo:- Puede usted serenarse. No hay tal maldición. Lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré...:“Cuando un joven cumple quince años, sus padres le regalan una libreta como esta que tengo aquí, para que se la cuelgue al cuello. Es tradición entre nosotros que, a partir de ese momento, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella:
A la izquierda, qué fue lo disfrutado.A la derecha, cuánto tiempo duró el gozo.
Conoció a su novia y se enamoró de ella. ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla? ¿Una semana? ¿Dos? ¿Tres semanas y media...?Y después, la emoción del primer beso, el placer maravilloso del primer beso...¿Cuánto duró? ¿El minuto y medio del beso? ¿Dos días? ¿Una semana?¿Y el embarazo y el nacimiento del primer hijo...?¿Y la boda de los amigos?¿Y el viaje más deseado?¿Y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano?¿ Cuánto tiempo duró el disfrutar de estas situaciones?¿Horas? ¿Días?
Así, vamos anotando en la libreta cada momento que disfrutamos... Cada momento.
Cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es para nosotros el único y verdadero tiempo vivido".
Lucía, cada vez que leo este cuento, siento que en mi tumba deben poner la suma de los días que pase contigo. Un día sin verte, sin jugar contigo, sin bañarte, darte la cena y acostarte. Un día sin que me despierte por la mañana con tu vocecita diciendo:" Vamos papito", y tirando de mi manta para que te acompañe a ver los dibus en la tele. Un día sin desayunar juntos, llevarte al cole, ir al parque o la playa; un dia sin tu sonrisa, tus ojos grandes llenos de vida, tu manera de observar y de querer saber. Un dia sin un besito o un abracito con tu cuerpecito. Es un día que he perdido en la vida.
Te quiero hija mía. Perdona mi parte de culpa.
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"Debo leer en el mar la lección de lo inmenso y renombrar el color que la vida me enseña debo saber respirar un oxígeno fresco y regresar a ese sol que contigo me espera"
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